CALIDAD DE SIEMBRA

Cuando se comienza con un proyecto de agricultura de precisión, muchas veces en lo primero que se piensa es en la digitalización de la información, obtener datos, determinar áreas de manejo sitio específico, comprobar los rendimientos con el monitor, evaluar y analizar económicamente la viabilidad de realizar AP. Si bien esto es sumamente importante porque nos va a permitir disminuir costos, distribuir mejor recursos y potenciar los rendimientos, hay algunas tareas que podemos ir realizando que también son parte de la precisión y nos permiten comenzar a ser más eficientes. Una de esas tareas es realizar mantención, conservación y regulación de las maquinarias agrícolas.
En el cultivo de maíz, se han realizaron estudios (Dr Bob Nielsen, EEUU en Universidad de Purdue; INTA Manfredi, Argentina) que avalan la importancia de la eficiencia de plantación o calidad de siembra. La misma incluye el espaciamiento entre hileras, la uniformidad de distribución de las plantas en la línea, la uniformidad de emergencia y desarrollo de plantas. Controlando estos factores evitamos generar dominancia y competencia intraespecífica, que causan hasta 10% de pérdidas de rendimiento. 
Uno de los factores que puede mejorar la calidad de plantación es la profundidad de siembra homogénea. Es importante debido que si es muy variable, generamos dominancia de unas plantas sobre otras, si es ubicada en excesiva profundidad no recibe oxígeno para germinar, o pueden germinar y quedarse sin reservas antes de emerger. Si es ubicada muy superficial puede que se seque antes de germinar o que no se establezcan raíces y la planta se seque o le cueste más crecer y desarrollarse, entre otras cosas.
Otro de los factores a tener en cuenta es la distancia entre cada planta dentro de una misma línea. Es de suma importancia una distribución equidistante. El Dr Bob Nielsen, de 1987-96 estudió más de 350 lotes y concluyó que por cada cm desvío estándar por encima de 5, se pierden 62 kg/ha (9,3 u$/ha) de rendimiento potencial de maíz. Si nos tomamos el trabajo de realizar un conteo de plantas, determinamos la distancia entre cada una, el desvío estándar (hay planillas de cálculo en la web) y luego determinamos la posibles pérdidas, puede que comencemos a replantearnos la velocidad de siembra, la regulación y el mantenimiento de la sembradora. En estudios realizados por el INTA se evaluaron pérdidas de rendimiento de entre 100 a 200 kg/ha (15/20 u$/ha) al aumentar 1 km por encima de 6 km/h la velocidad de siembra (posible alteración de colocación, fijación, tapado y profundidad de siembra). En otro análisis se obtuvieron 1930 kg/ha (280 u$/ha) potenciales de diferencia entre un distribuidor sin mantenimiento respecto a otros con buen estado (igual velocidad de 6 km/h).
Como evaluaron los estudios mencionados anteriormente las pérdidas potenciales de rendimiento pueden ser altas, por lo tanto, se considera de suma importancia poner mayor atención en regular la velocidad, mantener la maquinaria e instalar equipos con tecnología de precisión, que permita mejorar la calidad de siembra. 
A continuación, se presentan mapas de respuesta generados por un equipo de la empresa TIM (Tecnología Innovadora de Monte Maíz) y Precisión Planting.